Nunca me gustó Perdidos, qué le vamos a hacer. Me sentía un poco raro por eso, pero cada uno es como es; y yo nunca conseguí interesarme por la serie (ni siquiera pude aguantar entero un capítulo).
Por eso me ha encantado el (inteligente) comentario final de Santiago Navajas sobre El público tonto de Perdidos.
Las Once verdades de la Comunicación trata, en palabras del autor, de “cómo acabar con el Power Point aburrido, cómo hablar en público sin parar, cómo escribir para prensa, cómo afrontar una entrevista, cómo comunicar en tiempos de crisis…”
Con su estilo de siempre: claro, directo, provocativo y ameno. O sea, nada francés.
El sábado que viene, por la mañana, Carlos firmará ejemplares en la Feria del Libro de Madrid.
La revista Mètode, publicación trimestral de divulgación científica editada en catalán por la Universidad de Valencia y dirigida por el periodista y biólogo Martí Domínguez, estrena esta primavera su flamante versión en español, coincidente con su entrega nº 65 dedicada a la nanotecnología.
Nacida en 1992 con el objetivo de servir de puente entre la ciencia y la sociedad, Mètode ha logrado fomentar durante los últimos quince años el debate entre las dos culturas y la reflexión crítica sobre cuestiones de actualidad científica. Con una exigencia formal y una preocupación por el diseño y la puesta en página nada habitual en las revistas publicadas por las universidades españolas.
La colaboración estrecha entre científicos, artistas y escritores convierten a Mètode en un excepcional puente entre la cultura científica y la humanística. Su apertura idiomática contribuirá sin duda a una más amplia difusión de sus interesantísimos contenidos. Enhorabuena.
Sólo echo de menos alguna voz profesional directamente relacionada con las revistas de ciencia popular, que en Europa son seguidas por decenas de millones de lectores. Me refiero a Science et Vie, Focus, New Scientist, Geo, Spektrum der Wissenschaft, Quest, Science & Avenir, La recherche… Por no hablar de National Geographic, Quo o Muy Interesante que, sólo en España, son leídas por más de tres millones de personas interesadas en la divulgación científica.
A destacar: en el blog del Congreso ya se puede leer (y descargar en PDF) el interesante informe Comunicación científica y periodismo de ciencia, de Vladimir de Semir, en cuyas 70 páginas se explica la transformación del mundo del periodismo en los últimos años y el declive de las secciones de ciencia de los medios tradicionales, en el contexto de la revolución comunicativa y social desencadenada por Internet.
Para quienes tengan auténtica sed de conocimiento, también se celebrará un Beer for Science Forum paralelo, al final de la primera jornada congresual. Será en el Bar Automático, de la madrileña calle Argumosa. Y la FECYT, me parece, NO pagará la cerveza.
Los numberones de las cinco mayores compañías editoras de revistas estadounidenses —Charles H. Townsend, de Condé Nast; Cathie Black, de Hearst Magazines; Jack Griffin, de Meredith Corporation; Ann Moore, de Time Inc.; y Jann Wenner, de Wenner Media— se han unido en la campaña The Power of Print para hablar conjuntamente de la vitalidad del medio revistas.
Como apunta el Wall Street Journal, los mismos grandes ejecutivos de la industria que el año pasado recitaban el mantra de la reconversión digital de sus marcas, cambian ahora su mensaje, básicamente dirigido al mercado publicitario, para recalcar: “Print Rules”, el papel impreso manda. “Nadie va a matar a las revistas”. Véalos aquí:
En dos minutos, el vídeo de arranque de esta auto-campaña destaca el hecho de que las revistas se han consolidado como el más eficaz soporte para los anunciantes en la era de Internet, debido a la permanencia, profundidad y creciente calidad del papel impreso, comparado con la naturaleza efímera de la mayoría de contenidos de la web.
“Internet es fugaz. Las revistas son inmersivas”, argumenta el primero de sus anuncios, protagonizado por el campeón olímpico Michael Phelps. La megacampaña consta de 1.400 inserciones y acaba de empezar en mayo, en las más de 100 cabeceras publicadas por los grupos editoriales que participan en ella. Se calcula que antes del verano habrá sido vista por 112 millones de lectores
“We surf the Internet. We swim in magazines”, dice el nadador.
* Aquí, los principalesfacts & figures de la industria revisteril yanqui. Very interesting.
Comentarios recientes